miércoles, 1 de febrero de 2012

¿Alguno es capaz de pensar?

Tengo la firme creencia que las personas que piensan con claridad en nuestra especie son un número muy limitado. Vale, sí, todos razonan. Pero no piensan. Sobre todo me parece bastante claro cuando pides la opinión a alguien. Creo que puedo contar con los dedos de una mano las personas que conozco que tienen opiniones propias.
   ¿No me creéis? Quizás esté exagerando pero cuando habléis con alguien... paraos un segundo a pensar. Seguro que en seguida os podéis dar cuenta de donde ha sacado ese razonamiento. No es algo que haya interiorizado y razonado. No, simplemente lo ha oído decir a su familia, a sus amigos, en la televisión... Muchos simplemente siguen una ideología, quizás no política, quizás sea una mezcla entre ambas, no lo sé. Quizás simplemente piensen lo que dictan las normas sociales. Eso es muy común. "Hay gente con tanto sentido común que no tiene sitio para el propio". Miguel de Unamuno.
   
   Me siento como si viviésemos en Un mundo feliz de Aldous Huxley (muy recomendable), simplemente nos programan para que pensemos lo que debemos pensar. Y la gente está contenta. Asusta, al menos a mí. Y mucho. No estoy diciendo que alguien en alguna parte se dedique a modelar nuestros comportamientos mientras sonríe maliciosamente y junta los dedos susurrando "excelente". Simplemente, que nosotros preferimos que otros nos digan como es el mundo. Si te dicen algo que le ves bastante sentido, ni siquiera te paras a pensar si es cierto o una ridiculez. Por eso funcionan tanto las cadenas de e-mails aunque nadie admita enviarlas.
   Igual que es la propia sociedad quien te dice a quién debes odiar y a quién no. Conozco a mucha gente que dice "Si es que Justin Bieber... da un asco" Pero si les preguntan porque lo odian, simplemente te responderán con evasivas. O puede que tengan una idea generalizada y preparada de porqué. Pero no hace falta que les preguntes, ya te respondo yo: porque los demás lo hacen.
    Lo que más me sorprende de todo es como imitamos hasta las cosas que no nos pegan nada. En serio, hay un montón de gente que se describiría a sí mismo como "soñador innato", "no soy nada superficial" y un montón de estereotipos que, en el fondo, es lo que les gustaría ser. Pero cuando les dices "anda, me sorprende, yo te veía bastante cuadriculado... ¿Y con qué sueñas?" Sí, puede que esa pregunta no te la esperes pero si fuesen un soñador de verdad les hablarías de como sueñas con que un día en lugar de coger el autobús para ir al colegio, te imaginas salir corriendo y dejar tu mochila escolar a la mendiga que espera sobre el frío cartón y que ella te agradecerá con una sonrisa mientras murmura "Que todo te vaya bien, hijo" y tú corres con la lluvia mojando tu pelo, pegándose a tu cara con la feliz sensación de que cogerás un tren hasta Madrid, y una vez allí, esperarás a que un anciano que alimenta palomas con trocitos de pan en un parque, te preste su periódico para ver si puedes encontrar el piso perfecto... bueno, es solo un ejemplo. El soñador falso se limitará a mostrar su molestia ante la pregunta y encogerse de hombros, ignorando la pregunta tan fuera de lugar. Ya te digo yo porqué: porque no sueñan.

    Sobre lo de la superficialidad, eso si que no tiene solución. Somos una sociedad muy hipócrita. Y digo somos porque yo también lo soy. Me gusta pensar que menos que algunos. Que la mayoría. Pero lo soy, casi todos lo somos. Sobre todo cuando las chicas dicen "Lo importante es el amor" y luego te preguntan "¿Cómo te liaste con alguien tan feo? ¿Qué le viste?" Los chicos la mayoría al menos admiten que solo se preocupan por el físico. O cuando la gente dice "Cada uno tiene su estilo" y luego critican a la chica de turno porque no viste como ellas piensan que debería hacerlo. Lo bueno de esta coyuntura, es que nosotros mismos la mantenemos, ya que esa chica que viste distinto recibirá reprobaciones de todas sus compañeras hasta que consigan convencerla de que debe vestir así. Durante la adolescencia, cuando tenga fuerzas para luchar es probable que aguante el chaparrón, pero según avance su vida cada vez le parecerá menos y menos importante ser fiel a sí mismo... o perderá tanto a sí mismo que ya no le quedará nada a qué ser fiel. Y eso es lo que pasa con los pocos que piensan. 

     Luego queda una minúscula minoría que es completamente diferente, librepensadores, locos, gente libre e independiente. Esos son los que cambian el mundo, gran parte de las personas que estudiamos en historia, no eran nada aceptados en su época.
   
    Así que paraos a pensar sobre si vosotros también estáis programados para dar una respuesta prefabricada, sobre si también seguís las opiniones de todos los demás como verdadero rebaño. O al menos si la gente de tu alrededor lo es. Puede que esto sea solo apreciación mía y cada uno tenga su propio pensamiento y moral. Puede. Pero la probabilidad me parece infinitísimamente pequeña. De hecho lo que yo me estoy planteando ahora es ¿hay solución? ¿Hay lugar para la esperanza?



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