No mires hacia atrás cuando toda tu senda
ha sido asfaltada de mendacidad.
Pájaro enjaulado por sí mismo,
magullado con miedo y automutilado.
Ladrón que señala con el dedo a mentirosos menos experimentados
y les recrimina
"sois falsos y no sois fieles a vosotros mismos".
Robot humanizado capaz de deshumanizarse,
incomprendido por sus iguales.
Friki, inadaptado, marginado,
pieza de un puzzle que encaja en ningún sitio,
que ha renunciado a la luz desde tan joven
que ni siquiera recuerda su existencia,
incapaz de mostrar su fulgor.
Y su mayor claridad y lucidez aparecen tras una copa de vodka.
Interminable retahíla de días congéneres,
que pasan imperturbables
sin que sea capaz de enfrentarme a lo inevitable:
un volcán cargado de tormentosas fumarolas confinadas y magma de aprensión.
Todos somos caballeros de flamante armadura,
que a nadie le importa la parte de esta que solo ellos ven.
Que el valor es invisible a veces porque no existe,
solo es la ausencia del miedo.
Antes pongo en duda la existencia de este que la del amor,
que puede que sea otra especie más,
casi extinta,
que tiene la probabilidad en su contra.
El camino fácil, ese que todos escogen
en lugar de mancharse con sangre y barro los pies
haciendo su propia travesía
y aún así aspiran a tener un sendero con su nombre.
Ilusos somos,
desorbitamos nuestra existencia con nimiedades inadmisibles,
ya que el dedo del ladrón
no se atreve a señalarnos a nosotros mismos
y decirnos:
"jamás serás fiel a ti mismo".
¿Es tuyo?
ResponderEliminarwww.comoteodio.blogspot.es
Sí, es mío. Jajaja sino hubiese puesto la fuente.
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